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Seis ejercicios para entrenar a tu perro y trabajar la obediencia

Para educar a un perro y hacer que obedezca, hace falta tiempo, método y constancia. Ya establecimos en otro artículo la importancia de entrenar a nuestras mascotas para el día a día. Ahora te proponemos seis ejercicios para poner en práctica nuestros consejos generales, teniendo en mente su bienestar y desarrollo. Verás: ¡nunca ha sido tan fácil enseñarle trucos a tu perro! 

Algunas recomendaciones para el entrenamiento

Los ejercicios de control deberían ser trabajados en un entorno sin distracciones, antes de aumentar la dificultad. En efecto, empezar en un lugar conocido, desprovisto de perturbaciones brinda las mejores condiciones de aprendizaje a la mascota –y tal vez al dueño. En todo caso, evita frustraciones innecesarias para los dos. 


El dueño (“líder de la manada”) siempre tiene que adoptar un lenguaje corporal y una comunicación clara con el perro. Usar de la mejor forma posible tu voz es un excelente truco para ser entendido por un animal. Es importante dar comandos con determinación, ser bastante efusivo para felicitar y al contrario regañar con una voz fuerte, muy distinta de la que se usa en circunstancias neutras. 


De la misma forma, resulta esencial no confundir al perro con actitudes o gestos equívocos. Por ejemplo, si juegas con tu mascota de forma brusca y luego reaccionas con un gesto parecido para regañarlo, lo más probable es que no entienda y sienta confusión. 


Encontrar las herramientas adecuadas es crucial para el entrenamiento canino. ¿Qué es lo que más le gusta a tu perro ? ¿Vive por los premios, su pelota o un juguete? Empieza teniendo un premio a la mano, un juguete con el cual esté obsesionado, un collar adaptado y una correa. Si tu perro es muy enérgico o no le es fácil concentrarse, entrenarlo cuando está cansado después de una salida da mejores resultados.


Perro aprende truco "sentado"

Para la casa

Sentado / sit / assis

Es el comando más “básico” por una buena razón. Sentar a tu perro te permite poner un límite con él, es una acción que les resulta natural y es muy fácil de aprender. Aunque enseñarlo te resulte sencillo, no olvides felicitar a tu perro cuando lo logre.


Puedes usar un premio, ponerte en frente del perro y mostrarle el treat, antes de decir el comando con una voz muy clara. El premio se posiciona arriba de la cabeza del perro, alentándolo a sentarse para comerlo. También se pueden empujar levemente las caderas del perro para contribuir al movimiento natural. Después de varias repeticiones, intenta sin premio, solo con el comando.

Abajo / down / couché

Para ciertos perros, esta orden cuesta más trabajo que para otros. Afortunadamente, existe una manera bastante sencilla de que lleguen al punto que queremos. Para indicar al perro que se tiene que tumbar, se puede usar el premio desde la postura sentada. Expresa claramente el comando “abajo”, luego dibuja con el treat una línea en el aire entre la nariz del perro y el suelo, lo que debería llevarlo a echarse naturalmente (como una esfinge). Aquí dale el premio y felicítalo.

Quieto / stay / pas bouger

Un excelente ejercicio para el autocontrol. El principio es sencillo: el perro se tiene que sentar o echar y no moverse pese a las distracciones. Se puede trabajar en frente de la puerta, antes del paseo. Sienta al perro y dile el comando con una voz determinada, luego abre lentamente la puerta. Incluso cuando vea el exterior, no debe moverse. Cada vez que se mueve, regresa al principio del ejercicio, cerrando la puerta. Aquí, la recompensa es el paseo. 


Cuando lo logre, libéralo diciéndole “ven” y felicítalo. Se puede intentar de igual forma regresando del paseo, puesto que la casa también es vista como una gratificación para el perro. 


Otro ejercicio se lleva a cabo antes de comer. Sienta el perro (con el comando), esperando sus croquetas –o barf–, pídele que esté quieto y baja lentamente el plato hasta el piso. Si el perro se mueve, dile un “no” rotundo y aleja el plato. Cuando el perro esté tranquilo y el plato en el piso, dale el comando “come” señalando su alimento

A tu cama / go to bed / au panier

Es una orden muy útil para estar tranquilo en casa, con o sin invitados. Sirve para indicar al perro que se vaya a su cama, su “lugar seguro”. En el mismo cuarto donde está la cama, pronuncia el comando “a tu cama”, señala la cama con el dedo, y acompaña al perro hasta aquella. Felicítalo. Si se va, habrá que repetir el comando. Con el tiempo, le podrás dar esta orden desde otro cuarto y se irá naturalmente a acostar. Recuerda que ir a la cama no debería ser un castigo: es ante todo un lugar tranquilo.

Para el paseo 

Ven (aquí) / come / viens (ici)

Es muy importante que nuestro perro regrese hacia nosotros si lo soltamos en un lugar abierto, sea parque o el bosque. Incluso le puede salvar la vida y evitar que corra hacia una calle o carretera. Lo mejor es hacer este ejercicio en interior y con otra persona, que se quedará al lado del perro. Aléjate algunos pasos y dale el comando junto con su nombre, abriendo los brazos. Cuando llegue contigo, hazle fiesta y dale el premio. Se puede aumentar gradualmente la distancia y practicar en el exterior después.

Junto / heel / au pied

Muchos perros jalan demasiado la correa. En este caso, es útil implementar el comando “junto” para que se quede a tu lado en vez de tirar hacia enfrente. Si tu perro es reactivo, al cruzarse con otro, también puedes usar este comando acortando la correa. 


Al igual que todos los demás ejercicios, empezar en casa, con la correa, tiene ciertos beneficios. Conserva el premio muy cerca de ti mientras caminas con tu mascota y repite “junto” varias veces. El perro se gana el premio cada vez que permanece más de algunos segundos pegado a ti. Poco a poco, se aumenta el tiempo del ejercicio, hasta no necesitar el premio.

Perro caminando en la nieve con su chaleco, collar martingale y correa

Aquí terminan los ejercicios. Recuerda que integrarlos en la vida cotidiana es la clave del éxito: varias sesiones de entrenamiento cortas funcionan mejor que una larga a la semana. Esta experiencia siempre debería ser agradable para tu perro y para ti –evita adiestrarlo si estás de malas– pero no dudamos que lograrás ser ecuánime y pronto te sentirás entrenador experto.


Esta vez no nos enfocamos en los trucos más impresionantes o chistosos: teniendo la base del buen comportamiento canino, se abre la puerta a muchas opciones para seguir entrenando y entreteniendo a nuestro perro –y a nosotros mismos– como dar la pata, brincar, “contar chisme” etc. El cielo es el límite. ¡Feliz entrenamiento con EPIC pets!

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