Skip to content

Pequeña guía práctica de cómo educar a tu gato – parte 1

La mayoría de la gente tiene alguna idea de cómo entrenar a un perro. Educar a un gato, en cambio… ya se complicó el asunto. Muchos saben que los felinos no siguen las mismas reglas, pero sobre todo en espacios pequeños como un departamento o una casa, es importante encontrar una forma de alentar los buenos comportamientos y corregir las malas costumbres de nuestros gatos. 

Descubre en este artículo cómo evitar comportamientos problemáticos en el día a día y más consejos prácticos sobre la educación de los gatos para una vida conjunta pacífica.

 

¿Cómo prohibirle algo a un gato? ¿Cómo castigarlo de forma correcta? 

Primero, entendamos a nuestros gatos. Son criaturas territoriales, que necesitan adueñarse de todas las dimensiones de su espacio, ocuparlo y marcarlo puesto que es su manera de funcionar como felinos. Los gatos no entienden la jerarquía que existe entre humanos y mascotas, consideran a su dueño como un gato muy grande con extrañas costumbres. En otras palabras, tu casa es ante todo su casa y es lo normal. Entonces, si te da miedo que rompa objetos, nuestro primer consejo sería quitar lo más frágil de tu espacio o ubicarlo en lugares menos asequibles. 

Al contrario de los perros, hay que tener cuidado a la hora de regañar a un gato. Castigarlo de forma verbal o con gestos bruscos puede crear un clima de miedo y desconfianza, lo opuesto de lo que queremos para nuestra relación con él. Sin embargo, es necesario enseñarle a no hacer ciertas cosas, prohibirle lugares por razones de seguridad (por ejemplo la estufa, la instalación eléctrica) o de comodidad personal (subirse a los muebles, a la mesa de la cocina). 

Recuerda que deberías empezar solamente con una prohibición y esperar que el gato la haya entendido antes de añadir otra. En efecto, si se prohíben muchas cosas a la vez, el gato puede estresarse y desarrollar comportamientos no deseables como la suciedad, o incluso agresividad o enfermedades. 

Si tratas de prohibirle un lugar, cada vez que va hacia él, desplázalo con las dos manos y ponlo donde puede estar diciéndole firmemente “no”. Si quieres que aprenda, no abandones la costumbre antes de que entienda, o habrás perdido la batalla. Otra opción es echarle agua con un atomizador en el momento en el cual tiene el comportamiento no deseado. 

No es necesario –o eficiente– castigarlo más. Si eres tenaz, deberías empezar a ver resultados rápido. Si le prohibes rasguñar tu sillón y un día decide arañar su árbol para gato, le puedes dar un premio para reforzar el comportamiento positivo.

gato siamese de perfil con collar y placa

Cómo enseñar a un gato a usar el arenero

Los gatos tienen el instinto natural de hacer sus necesidades en arena o en tierra. Cuando llegue a tu casa, enseñarle el arenero debería bastar para que entienda adonde ir. La caja tiene que ser suficiente profunda para contener la cantidad de arena necesaria para enterrar las heces. Ubícala en un sitio cómodo para él (evita lugares oscuros, fríos o ruidosos) y procura no colocarla cerca de su agua y comida. 

La arena se tiene que cambiar completamente cada semana y hay que lavar la caja para evitar cualquier infección. Idealmente, se debería retirar los residuos sólidos diario utilizando una pala. Si tu gato es pequeño, asegúrate de que pueda entrar y salir cómodamente de su arenero

 

Cómo evitar que mi gato orine en todos lados (o en mis plantas)

Existen varias razones que explican que tu gato empiece a orinar o a defecar fuera de su arenero, que justifican distintos cursos de acción. Primero, limpia muy bien dónde hizo, para evitar que identifique este espacio como su “baño”. Luego, revisa que el arenero esté limpio. A los gatos les molesta mucho la suciedad, si no lo limpias todos los días, por lo menos quitando las heces y las partes orinadas, es probable que tu gato busque otro lugar donde aliviarse. Pueden ser el piso de tu departamento, tus plantas, hasta tu cama. 

Si empieza a hacer sus necesidades en tus plantas, puedes colocar piedras que le impedirán rascar la tierra, lo que volverán las macetas mucho menos cómodas. Unas gotas de aceite esencial de menta o lavanda pueden ayudar también.

Ciertos machos marcan mucho su territorio, por lo que la esterilización puede ser una alternativa para evitar este comportamiento. Otra medida es “enriquecer” su entorno con un árbol rascador y juguetes de inteligencia adaptados para evitar que tu gato orine de estrés o que marque su territorio por aburrimiento. Ciertos gatos responden muy bien a la albahaca de gatos (catnip) que los estimula o disminuye su estrés. Puede ser útil poner hojas deshidratadas en sus juguetes favoritos para ver cómo reacciona. 

Recuerda que sólo puedes usar el castigo indirecto (con atomizador de agua) o el “no” rotundo si sorprendes a tu gato en el acto. Regañarlo a destiempo es contraproducente. 

gato blanco y negro con collar y placa

Cómo hago para que mi gato no me muerda (o me arañe)

El tiempo del juego es importante para todas las mascotas, sobre todo los cachorros. Pero si tu gato te araña o te muerde sistemáticamente las manos o los pies, se vuelve menos agradable, hasta puede ser peligroso. Tranquilx, es posible enseñar a un gato a no morder y a bajar la agresividad durante los momentos de juego.

Si tienes a tu gato desde cachorro, hay que dejarle claro que los mordiscos o arañazos están mal. Aunque los mordiscos no duelan como los de un gato adulto, evita a toda costa dejarlo morder o rasguñar jugando para evitar propiciar esta conducta. 

Sin importar si es cachorro o adulto, si empieza a morder, reacciona dejando el juego, escondiendo las manos por ejemplo. Puedes soltar un ruido agudo y fuerte para fingir que te dolió. Evitar jugar con las manos mediante el uso de juguetes adaptados como la caña de pescar o el láser son otras soluciones. Cuando haya aprendido a controlarse, refuerza el comportamiento positivo con caricias o con un premio


¡Ojo! Si tu gato intenta alejarse o te muerde mientras lo estás acariciando, puede que sea su manera de poner un límite y avisarte de que fue suficiente o que no le gusta que lo toques en un lugar especial. En este caso, deberías dejarlo tranquilo y en ningún caso regañarlo.


Aunque la tarea parezca difícil, no te preocupes: con paciencia y astucia, lograrás convivir con tu gato en perfecta armonía. Ármate de las herramientas correctas: como sus juguetes favoritos o unos treats saludables y 100% naturales para gato de tiras de sirloin, corazón deshidratado o pulmón deshidratado. Si enriqueces su territorio –tu depa o casa– con elementos pensados para los felinos muy pronto tendrás al gato más educado de su colonia. 

Te damos un tip adicional: cuando regresas al final del día, regálale un premio al entrar a tu casa. Tu gato pensará que eres un excelente cazador que logra su cometido diario y te respetará más por eso :)

0 Comentarios

No hay comentarios todavía. Sé el primero en comentar.

Deja un comentario